




Esta ganadería se creó a partir de una selección basada en la funcionalidad, nobleza y fácil manejo para la producción de cabestros para utilización dentro de la ganadería como para su venta a otras.
A partir de ello se ha potenciado una aptitud cárnica propiamente tanto como para su cruce industrial con razas extranjeras cárnicas.
Buscando un fenotipo o vulgarmente llamado "pinta" de pelaje berrendo, siendo capirote (cabeza negra), botinero (patas negras) y "aparejado" (sobre cuerpo de fondo blanco aparecen manchas laterales negras en mayor o menor medida).
Esta raza posee una gran capacidad de aprovechamiento de los recursos propios de la dehesa, pastos naturales, bellota, etc. Rusticidad, resistencia, alta fertilidad y gran instinto maternal. Todo esto unido a la aptitud cárnica y su cada vez más noble manejo son valores en beneficio de esta raza berrenda.